La deuda que el Transantiago mantiene con Pudahuel

Juan Carlos Mardones, quien ha trabajado 17 años como conductor de transporte público, explica las malas condiciones en que se encuentran los buses del Transantiago.
Desde que asumió su cargo, el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Pedro Pablo Errázuriz, ha señalado que el objetivo central que planteó el Gobierno, es convertir el modelo  de locomoción pública en el más sobresaliente de la región. Sin embargo, las personas que viven en  Pudahuel,  conocen una realidad totalmente diferente. Los buses que circulan por la zona  poseen serias deficiencias, lo que ha provocado graves accidentes. Juan Carlos Mardones, conductor perteneciente a la empresa Express de Santiago Uno S.A,  explica que para los pudahuelinos, es urgente realizar una transformación integral del sistema de transporte, que aborde el aspecto técnico de las micros, así como también,  las condiciones laborales de los conductores, “En materia de transporte, el presidente Piñera ha abandonado totalmente a Pudahuel”.

Destinado a cambiar por completo la organización del transporte público que existía en la región Metropolitana, el Transantiago comenzó a operar en una primera etapa  el 22 de octubre de 2005, siendo completada el 10 de febrero de 2007, fecha en que se realizó la transición definitiva al nuevo sistema.

Este modelo  transformó los recorridos de las antiguas micros amarillas, diseñando un sistema basado en el uso de servicios alimentadores y troncales, en conjunto con el Metro de Santiago. Método que según Mardones, tuvo muy buena acogida los primeros seis meses, ya que, todo funcionaba correctamente,  “los buses trabajaban bien, haciendo que los chóferes nos sintiéramos cómodos y seguros a la hora de subirnos a uno. Los pasajeros te saludaban amablemente, ahora como están las cosas, hasta escupos me han lanzado”.

Sin embargo, no toda historia tiene un final feliz. Así ha quedado demostrado en Pudahuel, comuna perteneciente al sector poniente de la capital chilena. En ella, el sistema de transporte ha fallado en diversas ocasiones, generando accidentes que han puesto en riesgo la vida de las personas, como lo  ocurrido el 21 de mayo de este año, ocasión en que un automóvil particular colisionó con el troncal 504, dejando como saldo un muerto.Pero este no fue un hecho aislado, ya que, le anteceden  una serie de accidentes. Ejemplo clave es lo que vivió Alicia Morales, quien debido a la brusca frenada del bus en el que viajaba, sufrió una fuerte caída,  perdiendo el conocimiento por varios minutos. El chofer que la transportaba quedó en detención preventiva, a pesar de que las personas que iban en la micro lo defienden, alegando que el bus se encontraba en “malas condiciones”.

María Pino, quien vive en la intersección Avenida Teniente Cruz con San Francisco, en Pudahuel,  agrega que los accidentes en la comuna y en especial en esa calle ocurren a diario, haciendo crecer la inseguridad de los pasajeros, los que ya no se sienten cómodos al viajar en un bus de la locomoción colectiva.

Estos sucesos, confirman  la mala condición en que se encuentran los buses del actual sistema de transporte.  No obstante,  la mayor parte de la culpa, es atribuida a los conductores, quienes en diversas ocasiones han sido detenidos por conducir micros en mal estado,  “las máquinas están malas.  Al poco tiempo de encontrarse en funcionamiento, los buses comenzaron a deteriorarse,  no sé como pasan la revisión técnica. Los frenos no funcionan bien, lo que provoca que las personas caigan por los fuertes golpes”, señala Mardones.

Por lo que, aunque el 21 de mayo el Ejecutivo haya realizado  promesas en el ámbito del transporte público, como el proceso de rediseño, que incluye, un nuevo marco regulatorio, aún no hay solución para las demandas de los pudahuelinos. Lo cual es alarmante, debido a la cantidad de accidentes ocurridos. Juan Carlos Mardones, explica que hasta el día de hoy,  no existe un pronunciamiento del Gobierno para mejorar la condición en que se encuentran los buses. Esto ha generado que el problema ya no sólo sea de los pasajeros, sino que también,  de  los conductores, “se  han traspasado las fronteras. Ya no sólo es un problema de las personas que viajan a diario, sino que pasó a ser  un problema  de los propios choferes, tengo un compañero que se suicidó por la presión. El sistema de transporte no está funcionando bien, y Pudahuel ha quedado completamente olvidado”.

Por: Natalia Pavez Figueroa