Carlos Tapia: “En Pudahuel Barrancas volví a encontrarle gustito al fútbol"

El delantero que ahora defiende la camiseta de Jungenland conversó en exclusiva con Tropezón sobre su exitoso paso por el cuadro pudahuelino, donde recordó triunfos, goles y anécdotas.

El goleador que ahora viste los colores del Jungenland, conjunto que milita en la Tercera División B del balompié criollo recordó emocionado su paso por Pudahuel Barrancas, donde fue el principal artillero del club, en los que destacan  los 7 tantos que convirtió en Copa Chile –tres de ellos se los marcó a Unión Española, en histórico cotejo de los pudahuelinos en el certamen-.

“El partido ante los hispanos fue muy importante no sólo para mí, sino que para todo el grupo, porque estábamos enfrentando a un equipo profesional, donde en el primer tiempo perdíamos 4-0 de local y tras el descanso salimos con otra disposición, y logramos convertirle cinco goles a Unión”, recordó el joven atacante.

Sin embargo, aquel trascendental encuentro de los pudahuelinos terminó favorable 8-5 al cuadro rojo de Independencia en el Estadio Modelo, correspondiente al duelo de ida, mientras que en la revancha en el Santa Laura nuestros representativos cayeron por 6-1.

No obstante, para llegar a esta instancia los pudahuelinos tuvieron que superar a la escuadra de Peñalolén, donde en un apretado partido perdieron en calidad de local 1-2, pero la llave se definió en la revancha que finalizó 3-2 a favor de los azules.

“Uno de los triunfos que más recuerdo fue haberle ido a ganar allá a Peñalolén, porque habíamos perdido en casa y nosotros teníamos la convicción que lo podíamos dar vuelta, nunca se nos pasó por la mente perder, había una total seguridad de ganar y hacer historia el año pasado”, expresó el goleador.

Historia que siguió con los triunfos sobre su actual club el Jungenland que lo dejó en el camino en los lanzamientos penales, luego dejaron fuera de competencia a Quilpué hasta que finalizaron su participación en Copa Chile al caer ante los hispanos.

Carlos Tapia comenzó inflando redes en el primer torneo de colegios que organizó Iván Zamorano, donde salió campeón y goleador. Por ser la figura el atacante fue invitado al programa televiso de aquella época “Viva el Lunes”, que significó una experiencia magnifica como cuenta el ariete entre risas.

Tras ello participó en un campeonato de Baby-fútbol de puros equipos de la comuna de Maipú que llegó a la final que a la postre perdió, pero que le significó un llamado del conjunto campeón para jugar en un campeonato regional, donde se adjudicaron el tercer lugar de la competencia. De allí conoció a un amigo que estaba en Cobreloa que lo llevó hasta a la institución “un amigo me llevó al cuadro naranja, era delantero igual que yo, pero con el tiempo le quité el puesto y de ahí no fuimos tan amigos”, comentó “Carlitos.

Al tiempo después llegó a Universidad Católica pero acarreó problemas que le impidieron seguir en los contrafuertes cordilleranos “no alcanzaba a llegar a la hora a San Carlos, siempre llegaba tarde porque vivía en Maipú y por eso no seguí en el elenco cruzado”, manifestó Tapia.

Además contó una anécdota “lo mejor de mi paso por la UC fue que todos me miraban los zapatos, porque en ese tiempo todavía me llegaban zapatos de la marca que auspiciaba Zamorano”.

Luego de su paso fugaz por la escuadra estudiantil hizo un paréntesis en el fútbol y se colocó a trabajar durante un año. Tras lejos de la “pelotita” volvió a renacer en el balompié de Tercera División B.

El comienzo de una historia goleadora en Pudahuel

“A los 19 años fui a jugar un partido de baby-fútbol con un amigo y otro jugador me preguntó si tenía club. Yo le respondí que no y ahí me invitó a Pudahuel Barrancas”, recordó el futbolista.

Así nació la historia goleadora de Carlos Tapia en el conjunto de nuestra comuna que además señaló “tengo esta linda historia de goles para contarle a mi hijo que anoté en Pudahuel”,

“Fue un paso de mucha madurez, aprendizaje y por sobre todo hartas alegrías que vivimos con mis compañeros. No sólo aprendí en la parte futbolística, sino que muchas otras cosas más”, agregó.

También comentó que “para mí fue volver a encontrarle gustito al fútbol”. Claro. Si cada vez que el delantero salía al campo de juego la barra coreaba su nombre y cada vez que terminaban los encuentros los niños le pedían la camiseta, las canilleras y los botines de fútbol que se ganó a punta de goles, donde llegó a ser reconocido por la hinchada pudahuelina.

Al ser consultado sobre los estrategas que lo dirigieron estas fueron sus palabras “todos me ayudaron mucho, porque yo me sacaba la cresta entrenando y como los profes se daban cuenta de eso siempre me brindaron su apoyo”.

Si en alguna oportunidad al ariete le toca medirse ante Pudahuel y le convierte un gol esto contestó “me contratan para hacer goles, me debo a la camiseta que defiendo, no lo gritaría. El respeto se demuestra de otra manera, le tengo mucho respeto a la gente pudahuelina y me encariñé bastante con ellos por todas las alegrías que pasamos”.

Finalmente el infla redes dice seguir siendo hincha de Pudahuel Barrancas y en su nuevo club busca una nueva oportunidad de continuar haciendo goles que es lo que más le apasiona y sueña con vestir una camiseta de un club profesional que le de la oportunidad.

“Cumplí un sueño en Pudahuel que la hinchada coreara mi nombre y sueño con hacer un gol a estadio lleno y sentirme un verdadero futbolista profesional. Me quedo con la gran alegría de haber entrado a la cancha con la camiseta de Pudahuel puesta en el pecho”.

Por: Cristian Ávila

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