Nadie quedó indiferente ante el aterrizaje de emergencia que tuvo que realizar en su helicóptero particular el Presidente de la República, Sebastián Piñera, el pasado sábado 23 de enero en la pequeña localidad de Quilicura Chico en la Séptima Región.
Si bien el mandatario estaba de vacaciones y tal como él lo dijo a los medios “cuando uno está de vacaciones hace lo que le gusta”, para la primera autoridad del país no están así.
En tela de juicio quedó la seguridad del Presidente, ya que se supone que cuando se planifica un viaje de estas características están tomadas todas las medidas de seguridad, porque no se trata de un viaje común y corriente o de cualquier persona sino se trata del Presidente de Chile.
Al momento de ponerse la banda presidencial ante el Congreso Pleno, Sebastián Piñera tenía claro lo que desde ese momento podía y no podía hacer, entre éstas últimas algunas de las “cosas que a él le gusta hacer cuando está de vacaciones”. Planificar un vuelo en helicóptero desde la Quinta Región hasta la Región de Los Ríos no es simple ya que se trata de un viaje de varios kilómetros y de varias horas.
No puede ser que Piñera, que viajaba junto a su amigo Andrés Navarro, tuviese que aterrizar en mitad de una carretera para abastecerse de combustible con una manguerita muy poco segura y rodeado de muchos curiosos que se instalaron alrededor del helicóptero, algo que, sin duda, atenta contra todas las normas de seguridad impuestas por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).
Si el vuelo hubiese estado planificado con antelación no habría sido necesario que el mismísimo Presidente tuviese que llamar por celular a Carabineros, entregándole las coordenadas de dónde se encontraba, para que lo viniesen a auxiliar.
La seguridad de los vuelos es clave para el éxito del viaje, algo que conocen muy bien los vecinos de Pudahuel, comuna donde se encuentra ubicado el principal aeropuerto del país. ¿Qué pasaría si los aviones que llegan al terminar aéreo no tuviesen un vuelo planificado o se les terminara el combustible a mitad de camino? Evalúe usted.
¿Se imagina si algo le hubiera pasado al Presidente? ¿Que por falta de combustible su helicóptero se hubiese precipitado a tierra? El Presidente, aunque esté de vacaciones no dejar de ser el Presidente de Chile, es un cargo que requiere de mucha responsabilidad.
Este hecho generó una serie de dimes y diretes entre el Gobierno y la oposición, sobre todo en lo que se refiere a la seguridad del primer mandatario algo que no es un juego y que tampoco se puede dejar al azar.
El aterrizaje de emergencia del helicóptero de Piñera en Quilicura Chico fue a todas luces una irresponsabilidad presidencial, porque no sólo quedó expuesta la integridad física del Presidente de Chile sino que se puso en juego el futuro de todo un país.
Por Patricio Gutiérrez.

No se permiten comentarios