Fallece uno de los pudahuelinos más longevos de la comuna

Sobreviven al “Tata Juan”, tres hijos, diez nietos, veintiún bisnieto y un tataranieto.

Pudahuel, Santiago de Chile, 28 de enero 2011. Durante esta mañana se realizaron los funerales de uno de los hombres más longevos de la comuna Juan Crispulo Díaz Díaz “Tata Juan” de 104 años, quien fue inscrito en el Registro Civil el 10 de junio 1906, aunque la familia sobreviviente sostiene que tiene 110 años ya que fue inscrito 6 años después de su nacimiento.

Sobreviven al “Tata Juan”, tres hijos, diez nietos, veintiún bisnieto y un tataranieto.

Su hija Dominga Díaz, una activa dirigente de adulto mayor y ex consejera CESCO, quien lo cuidó en vida durante las ultimas décadas, manifiesta que su “padre llegó a Barranca el año 1960, al loteo Estrella de Chile sector uno, venía del Fundo Maitén Regue de Angol y formaba parte de la gran emigración de campesinos a la capital”.

“Ofició de curandero, componedor de hueso y trabajador de construcción en Santiago. Durante el tiempo que vivió en su pueblo natal, además de los oficios anteriores, construyó guitarras criollas, sacó muelas, fabricó ataúdes y las propias actividades de un hombre campesino”, sostuvo Dominga.

Según Dominga, la muerte de su padre fue más bien por vejez, ya que  a pesar de que el último año estuvo postrado en cama siempre se sostuvo lúcido, agravándose un día antes de su fallecimiento. Sus restos serán sepultados junto al de su esposa en Maipú.

“En vida facilitó parte del terreno en que vivió de calle el Rublo Ruso 630 en Pudahuel Norte, para que se construyera una sede social sólida para adultos mayores, la que fue nombrada en su honor por parte de los socios como el Tata Juan”, afirma su hija Dominga Díaz.

Durante los 51 años que vivió en Pudahuel se destacó por ser solidario, buen vecino, más bien callado, buen observador y bueno para escuchar. Solía contar a sus más cercanos historias de la Guerra de Arauco, conservó algunos principios de la disciplina militar secularizada cuando realizó el Servicio Militar en 1925 en el regimiento Usares del General José Miguel Carrera de Angol.

“Siempre mantuvo su admiración y respeto por el Ejército de Chile, a pesar que el día del golpe militar en 1973 un militar le propinó un culatazo con un fusil quebrándole un brazo cuando realizaba cola para comprar pan”, dice Dominga, recordando a su padre como un hombre de principios, palabra y disciplina hizo sentir en la familia.

3 Comments

  1. Acabo de encontrar esta noticia, mi viejito, lamento no haber sido una mejor nieta, uno se distancia de las personas para hacer su vida y se va olvidando de las cosas importantes y del echo de que mi viejito fue el que le dió vida a mi padre para que él me diera la vida a mi…Espero que Diosito le haga harto cariño en su cabezita blanca y que su madre lo haya estado esperando con los brazos abiertos en un abrazo eterno, ya que siempre hablaba de su madre con tanto respeto y cariño…más que todos los oficios, mi viejito, era un relator, era un abuelito de tomo y lomo, persona de respeto y cariño, muy querido…siempre te vamos a recordar mi viejo..mi querido viejo…

  2. Mi abuelito, más que eso, fue un padre para mi.Recuerdo que con sus propias manos fabricó la silla de comer para su primer bisnieto, Andrés, un secador de ropa para Angye y un piso para Dany. Era un contador de historias las que quedarán vivas en nuestra memoria.Como no olvidar cuando nos contaba los ataques del puma, las salidas a recoger piñones, los tesoros escondidos en la cordillera de Nahuelbuta.Que orgullo sentía yo cuando me preguntaban por su edad, ¡él tiene 104 años!.
    Agradezco a mi mami por los cuidados que le prestó durante sus últimos años de vida.Ahora él descansa junto a la Mamita Emma, su esposa que lo dejó hace 5 años.

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