“Pido con todo respeto que sigan orando porque Dios existe, yo lo viví en donde estuvimos por 69 días.”
Pudahuel Santiago de Chile, 31 de octubre 2010. Con un sentido homenaje de la comunidad y de las autoridades locales se declaró hijo ilustre de Pudahuel al minero Mario Sepúlveda Espince durante la celebración del aniversario 113 de la comuna actividad realizada en el anfiteatro comunal.
Entre las autoridades presente se encontraba el alcalde Johnny Carrasco Cerda, los deputados Gabriel Silber y Patricio Melero, los concejales Gabriela Carrasco, Mónica Sánchez y Ester Toledo, dirigentes sociales y vecinos que colmaron el recinto. En cuanto a los demás concejales estos se excusaron por estar fuera del país.
El alcalde inaugura la celebración expresándole a Mario Sepúlveda “queremos en estos 113 años en que se celebra un nuevo aniversario de la comuna y con el acuerdo del Concejo Municipal y de quien habla, quiero dar lectura al decreto municipal por el cual es declarado hijo Ilustre de Pudahuel”.
Decreto Municipal 06528 octubre 2010, “Declárese hijo ilustre de la comuna de Pudahuel a Don Mario Sepúlveda Espinace, vecino de la comuna, destacado minero y vocero del grupo de los 33 rescatados, otórguese el reconocimiento en el acto de celebración del aniversario comunal. Anótese comuníquese y Archívese. Johnny Carrasco Cerda alcalde de Pudahuel”. El alcalde hizo entrega de la llave de la comuna al homenajeado en medio de aplausos y vitoreos de los presentes.
En su discurso Mario Sepúlveda agrádese emocionado, a la comuna por todas las oraciones que se hicieron por él y los otros 32 mineros, además de agradecer el homenaje. Él cuenta que ha vivido por más de 20 años en Pudahuel y que producto del accidente y el apoyo demostrado por la comuna se siente más pudahuelino que nunca; Sepúlveda se tomó el espacio en donde fustigó fuertemente a los empresarios inescrupulosos y también se comprometió a trabajar para que se mejoren las condiciones laborales del país, ya que es necesario que se hagan los cambios para que los mandos altos y medios traten a los trabajadores con respeto.
“Pido con todo respeto que sigan orando porque Dios existe, yo lo viví en donde estuvimos por 69 días; sigan orando porque hoy en día todos lo necesitamos acá en la superficie, hay tentaciones de seguir el camino del mal en donde la droga y el alcohol son uno de ellos”, así terminó Mario sus agradecimientos, finalizando con gran emotividad con un “C H I- chi” coreado por todos los asistentes.
Este minero expresó a diario tropezón que está feliz en familia, “estamos en un proceso de sanar, aún estamos un poquito complicados y es por eso que estaremos en las manos de la medicina”. Muy amable también se dio el tiempo para saludar y abrazar a algunos asistentes que con emoción y lágrimas le retribuyeron el gesto.
Por su parte la esposa de Mario Sepúlveda, Elvira Valdivia, manifiesta que “está contenta y más tranquila con lo que se viene, son hartos viajes, muchos médicos para su esposo y deben asistir ya que están programados y requeridos por el gobierno”.
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