La explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes (ESCNNA) es el más grave abuso de poder y maltrato que un adulto puede ejercer sobre un niño/a o adolescente, utilizando su cuerpo como mercancía. Las víctimas de este flagelo han vivido crueles historias de abandono, violencia y negligencia por parte de aquellos adultos responsables de su cuidado y no siempre somos capaces -como sociedad- de ver y hacernos cargo del sufrimiento reiterado que viven niños, niñas y adolescentes afectados por esta situación.
En este marco, el Comité de los Derechos del Niño, en 2008, recomendó al Estado chileno lo siguiente:
- Implementar un sistema integral de recolección de datos referentes a distintos aspectos de la ESCNNA, los cuales constituyen instrumentos esenciales para evaluar la aplicación de las políticas.
- Avanzar en la armonización del la legislación nacional. Así por ejemplo, aún estamos a la espera de la votación en el Senado de la ley que Tipifica los Delitos de Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas, y Establece Normas para su Prevención y más Efectiva Persecución Criminal. Esta fue aprobada por unanimidad en la Cámara de Diputados en abril de 2007.
- Mejorar la coordinación intersectorial, para poner a disposición de los niños, niñas y adolescentes víctimas de esta grave vulneración, todas las herramientas necesarias que contribuyan a la reparación integral del daño sufrido.
- Generar acciones de sensibilización y capacitación que promuevan la protección a las víctimas.
- Destinar mayores recursos humanos y materiales para la prevención, recuperación e integración social de las víctimas.
- Proteger a niños, niñas y adolescentes en los procesos judiciales. De manera de permitirles afrontar las causas legales en las mejores condiciones.
- Actualización del Marco para la Acción contra la Explotación Sexual Comercial de Niños/as y Adolescentes.
La explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes va en aumento a nivel mundial y en Chile. Entre las causas de su expansión en Chile se incluyen: factores culturales como modelos educativos sexistas y discriminadores; familias y comunidades poco protectoras y abandonadoras de los más vulnerables; violencia intrafamiliar, abuso sexual, maltrato físico y psicológico; informalidad y precariedad del contexto laboral sumada a la marginalidad socio-económica.
Hagámosle frente a este delito ¡Dile no al comercio sexual con niños, niñas y adolescentes! Denuncia: al 147, fono Niños Carabineros o al 800 730 800 SENAME.
Texto: Rosmary Ramos (ONG Raíces)
Foto solo de referencia: www.es.comunicas.org


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