
Las puertas del local de votaciones de mujeres de Pudahuel sur, ubicado en Av. La Estrella en el Liceo Monseñor Enrique Alvear, se abrieron muy temprano, a las 7:00 A.M.; las mesas 6 y 27 ya estaban constituidas a esa hora, la fluencia de publico era lenta ya a las 8:55 empezó la llegada masiva, las mujeres de la tercera edad eran las que llegaron mas temprano.
En el patio principal del local de votación se habilitaron las mesas que en la primera vuelta estaban en el tercer piso, las mas agradecidas eran las damas de la tercera edad y las discapacitadas, el ascensor del local con capacidad para dos personas estaba habilitado sin operador lo que conllevaba a una espera de parte de los usuarios.
Las personas que presentaban alguna discapacidad se negaban a usar la silla de ruedas dispuesta para tales efectos lo que llevo a la delegada del local la Señora Celina Inostroza a sentarse en la silla y pasearse por el local para incentivar el uso de la misma.

En cuanto a la atención de los vocales de mesas, la gente en general dijo que estaba expedito y que no tuvieron problemas, los tiempos de espera en las mesas con más público y en las que se formaron filas, eran de 7 a 10 minutos y que todo estaba mas ordenado que en la primera vuelta y que había mas limpieza como lo señalaron las amigas la señora Rebeca y Práxedes, ambas de la tercera edad, que votaron en las mesas 2 y 3 respectivamente.
A la llegada al local de votaciones de hombre en la Escuela Antilhue los militares apostados en la puerta con muy buena disposición atendían a los votantes y se dieron el tiempo para bromear con los corresponsales del diario y nos señalaron que entrevistáramos a dos soldados que eran las estrellas del local, se formó una buena comunicación y los militares aludidos trataron de eludir el foco de la cámara y no lo lograron, posaron muy sonrientes.
A las 16:00 horas se cerró la primera mesa, la 27, en un ambiente muy distendido, los apoderados con muy buena disposición escucharon los escrutinios bajo la celebración de los simpatizantes de ambos candidatos, la delegada del local al aviso del cierre de la mesa por parte de la presidenta llego a supervisar las actas y dar las instrucciones a los apoderados del comportamiento que tenían que tener para que todo saliera en orden, lo cual fue acatado en forma satisfactoria.

No obstante en la mesa 12 hubo discusiones de los apoderados de los dos candidatos que llegaron a tonos muy altos, lo que llevó a intervenir a los militares que estaban custodiando el local llamando a la calma, los ánimos se tranquilizaron y se volvió a la normalidad.
En conclusión, la jornada fue tranquila con un alto sentido cívico, en la calle como siempre los vendedores del mote con huesillo, la mineral heladita y los heladeros estaban prontos para atender las necesidades de los sufragantes después de dejar sus preferencias en las urnas.
Por Elizabeth Gutiérrez B.
