
Pudahuel, Santiago de Chile, 5 de enero 2010. La Plaza de Armas de la comuna, además de ser un lugar para descansar, permite hacer deporte en un gimnasio al aire libre, en donde hay instaladas máquinas de ejercicios que pueden ser utilizadas por adultos, jóvenes y niños gratuitamente.
El equipamiento deportivo comunitario ayuda a resolver la necesidad deportiva del sector, ocupando un mínimo espacio y sin contaminación visual. Permite además a la gente que los utiliza desarrollar su capacidad cardiovascular, fuerza y flexibilidad, aspectos considerados de importancia en la correcta práctica deportiva,
Las máquinas que se encuentran en un buen nivel operacional, lamentablemente no se puede decir lo mismo del panel informativo que está completamente rayado, impidiendo leer las instrucciones que permiten al usuario informarse de advertencias y beneficios que le traerá a su organismo el buen uso de estas máquinas. Además, vecinos del sector informaron en la oportunidad a Diario Tropezón de la presencia de jóvenes que habitualmente beben o se drogan en el lugar.

Jacqueline Avalos Silva, microempresaria que arrienda carros de atracción humana al interior de la Plaza de Armas, ubicada frente a las maquinas de ejercicios, las que considera muy útiles y bien ocupadas por la gente, pero han generado varios accidentes en niños pequeños, que son golpeados por estos imprentemos deportivos o que caen cuando están jugando, esta situación ocurre principalmente por descuido de quienes los traen. En cuanto a jóvenes que beben alcohol o se drogan no ha tenido problemas con ellos, manifestó Jacqueline.
Katherine Cofre Castillo, quien disfrutaba de la plaza con su pequeña hija, comenta que “las máquinas de ejercicio son de gran utilidad para las personas, he visto como las utilizan con frecuencia, en especial mujeres”.

Mientras el equipo de Diario Tropezón reporteaba en el sector, observó un grupos de jóvenes al interior de la plaza bebiendo cerveza, también parejas de enamorados que sin escrúpulos mantenían apasionado romance sobre el pasto a vista y paciencia de centeneras de menores y adultos.

No se permiten comentarios