
Un importante aumento en niños afectados por quemaduras producidas por contacto con tubos de escape de motocicletas ha registrado COANIQUEM en el último tiempo. Según la corporación, durante el año pasado 105 niños consultaron por esta causa, lo que representa un 30% más que en 2007. Ello se debería a la masificación de la moto como medio de transporte, lo que ha aumentando el riesgo de que este accidente se produzca.
Para el director del centro de rehabilitación de COANIQUEM en Santiago, Dr. Rolando Saavedra, se trataría de un accidente estacional, pues el 91% de los casos se concentra en el período octubre-marzo.
Los más grandes se queman las piernas, los pequeños las manos
Durante el año pasado, más de un centenar de niños se atendieron en COANIQUEM por esta causa, en su mayoría con quemaduras de tipo intermedia y profunda, cuyas edades varían entre 0 y 20 años. Equiparándose esta cifra con accidentes como el volcamiento de cocina. El 75% de ellos se lesionó las extremidades inferiores, particularmente la pierna derecha, el 25% las extremidades superiores, especialmente manos. En este último caso, todos los afectados son menores de 5 años.
Llama la atención que este es un accidente estacional, pues en los meses de enero a marzo y octubre a diciembre consultaron 97 niños, versus ocho en el resto del año. Resalta el hecho que en julio y agosto de 2007 no se atendieron niños quemados por tubos de escape de motocicletas, a diferencia del año pasado en que todos los meses se registró al menos un ingreso por este motivo.
En COANIQUEM aclaran que se trata de mecanismo emergente, poco visible para la comunidad y por lo que es necesario informar a la opinión pública sobre esta nueva forma de quemarse que afecta a los niños, cuyas secuelas pueden ser graves especialmente en menores de 6 años.

Sencillas recomendaciones
Durante 2006, en el Registro Nacional de Vehículos Motorizados, dependiente del Servicio de Registro Civil e Identificación, se inscribieron cerca de 40 mil motos nuevas, cifra que ascendió a unas 100 mil en 2008.
Por esta razón, el Dr. Saavedra insiste en que es necesario el uso cuidadoso de este vehículo previniendo quemaduras y sus secuelas que pueden ser graves, especialmente en niños menores de 6 años. “En COANIQUEM creemos que la forma más efectiva de prevenir estas lesiones es advirtiendo a la población de este peligro para que, conociendo el riesgo, adopte una conducta más segura”, enfatiza.
Para evitar estas quemaduras, las recomendaciones son evitar que los niños pequeños toquen las motos, aún cuando se encuentren estacionadas y con el motor apagado, tratar de estacionar la motocicleta con el costado del tubo de escape hacia la pared y que el pasajero use botas o pantalones largos y gruesos que aíslen el calor y eviten el contacto de la pierna con el tubo de escape.
Agradecemos el valioso aporte de la Periodista Srta. Elena Lagos G. de COANIQUEM .

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