
Pudahuel Santiago Chile. Como cada año, COANIQUEM lanzó oficialmente la Campaña Alto al Fuego 2008/09, la que en este período incorpora también recomendaciones para evitar quemaduras ocasionadas por el mal uso de luces de Navidad. Esto porque en diciembre del año pasado, el 10% de las quemaduras eléctricas atendidas en COANIQUEM fueron ocasionadas por estos elementos.
Las llamativas luces Navideñas queman por contacto (calor), electrocución o fuego, dado que pueden generar incendios, siendo estos últimos mecanismos los que producen lesiones más graves y difíciles de tratar. En el caso de las quemaduras eléctricas, éstas suelen afectar las manos, son siempre profundas, graves, requieren de rehabilitación durante mucho tiempo y necesitan cirugías en la mayoría de los casos. Ello sin contar con riesgos asociados, los que van más allá de estas heridas: por ejemplo la posibilidad de sufrir paros cardíacos, daños en el sistema circulatorio u otros sistemas vitales.
Es mejor prevenir que curar
Para evitar accidentes que nos conviertan las fiestas de fin de año en una pesadilla, sólo hay que seguir estas sencillas recomendaciones: No comprar, no usar ni vender fuegos artificiales de tipo doméstico, estos están prohibidos por ley. Además hay que recordar que contienen pólvora, por lo que todos queman y una vez encendidos son ingobernables. Lo más seguro es denunciar la venta clandestina al servicio policial más cercano y sólo asistir a espectáculos autorizados.
También se recomienda comprar luces navideñas con certificación de calidad. Si se usan de años anteriores, asegurarse que estén en buen estado, no recargar el árbol de Navidad con adornos eléctricos, porque provocan incendios y apagarlos al salir o antes de ir a dormir.
Durante la versión 2007/08 de Alto al Fuego, se registraron sólo 8 niños afectados por estos artefactos, un 33% menos que en la versión anterior.

El principal agente involucrado fueron petardos (5 casos), dos no especificados y una estrellita. Las edades de los afectados fluctúan entre los 8 y 12 años. La mitad son observadores, entre ellos solo una niña. Las quemaduras se concentraron en manos, tronco, extremidades inferiores y ojos. El 42% sufrió quemaduras de tipo intermedias.
Tres niños se quemaron para Año Nuevo e igual número en fechas previas a Navidad, aunque no se registraron casos en esta festividad. Antofagasta concentró la mitad de las notificaciones (4 casos), Arica dos e Iquique uno, al igual que Santiago. La V Región y la zona centro sur del país no presentaron este tipo de accidente.
Felizmente, Pudahuel no registra niños quemados por efecto de fuegos artificiales domésticos prohibidos durante los dos últimos años, eso no implica que no se deba estar vigilante, en especial los adultos, ante cualquier asomo de quebrantamiento de las disposiciones vigentes y denunciar a Carabineros, única forma prevenir niños quemados durante las próximas fiestas de fin de año.
Se agradece a Elena Lagos G, periodista encargada de comunicaciones COANIQUEM, por su aporte.

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