
Pudahuel, Santiago de Chile. El pasado domingo 19 de Octubre, a eso de las 16:20 horas, la Sra. Marcela Ribera se percató de que el bus en que viajaba, un troncal oruga del Transantiago de la línea 110, que iba en recorrido sur a norte, presentaba un preocupante forado en el costado de uno de los fuelles prácticamente justo en el lugar en que su pequeña hija Javiera, de diez años de edad, se encontraba de pie.
Agujero que se abrió peligrosamente en el momento en que el bus doblaba, afortunadamente, la Sra. Marcela alcanzó a sostenerla. “Por este hoyo podría caer un niño pequeño o parte del cuerpo de una persona mayor a la calzada con todas las terribles consecuencias que esto tendría”, manifestó.
Javiera comentó también que le dio un gran miedo al estar cerca de este agujero, que se abrió mucho de improviso. “Nos colocamos allí con mi mama porque era el único lugar en donde no estábamos tan apretadas”, expresó la niña.
“Dónde están los fiscalizadores del estado y la ética de la empresa que ponen en riesgo la vida de sus pasajero al sacar a la calle buses con problemas de seguridad tan evidentes como esté”, expresó María Inés López, otra pasajera indignada que venía desde Maipú.
Con respecto a la maquina del transporte público, placa patente ZN 5418, número de orden A 646, de la empresa ALSACIA S.A. del Troncal 110, efectivamente está circulando en la vía pública transportando pasajeros y presentando un serio riesgo de seguridad para los usuarios al tener un orificio en uno de sus fuelles, que da al piso de la articulación central de la masa giratoria por donde se puede ver la calzada y podría ser la causante de un accidente de un pasajero.

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