No fueron buenas fiestas patrias para todos, flaqueó el asado y la violencia se hizo presente una vez más

Pudahuel, Santiago de Chile. Pareciera ser que la recesión golpeó fuerte los hogares en Pudahuel, el típico olor asados en familia y de empanadas, que esparcía su olor por el vecindario, pareciera ser que en estas fiestas patrias 2008 se alejaron un tanto de la mesa de los pudahuelinos producto del encarecimiento del costo de muchos alimentos de primera necesidad, lo que se notó fuertemente en buena parte de la comunidad.

No obstante, las organizaciones sociales y culturales siempre tienen algo que decir y no fue la excepción en esta ocasión, el presidente del Centro Social y Cultural “Trawun Newen”, Don Hugo Salas Sanhueza, se las arregló para celebrar las fiestas patrias en compañía de los vecinos del Pasaje EE.UU, para lo cual utilizaron la plaza del sector, realizando una serie de juegos tradicionales, como carreras ensacados, el tirar la cuerda, el juego de la rayuela, entre otros, mientras el horizonte se llenaba de traviesos volantines, la cueca retumbaba con fuerza haciendo del lugar un bello momento de celebración de fiestas patrias.

También algo de poesía hubo para los presentes y algunos versos por ahí al aguaite esperaban por los vecinos para compartir los sentimientos del poeta Hugo Salas, si hasta el pequeño Hugo Alejandro, hijo del poeta, disfrutaba de esta celebración, luciendo su aludo sombrero de paja.

Hasta acontecimientos jocosos suele ocurrir en fiestas patrias, como el protagonizado por Don Víctor González, que al escuchar una cueca en el Persa de Teniente Cruz no dudó en bailársela solo y bien zapateado, hasta que la chicha, vaya, curadora surtió su efecto y el hombre aterrizó bien dormido en el suelo, quedando a vista y paciencia del numeroso público que a esa hora andaba por sector.

Pero también tuvimos malas noticias en la comuna, numerosas fueron las víctima de la delincuencia en la vía pública, en donde mozalbetes que han comenzado a pulular en Pudahuel asaltan con toda impunidad, aprovechándose que la gran mayoría de las víctimas de un asalto no denuncia por lo engorroso que resulta muchas veces el procedimiento en Carabineros; ya que en primera instancia se concurre a la unidad policial a denunciar el hecho, si hay lesiones es enviado por sus propios medios a la posta la Estrella en Pudahuel a constatar lesiones, para volver nuevamente a la unidad policial con un certificado médico que indique las lesiones recibidas, para después tener que redactar con su propia letra cómo fue asaltado, detallar las especies robadas y el valor monetario de éstas, y por si fuera poco, le queda por delante todo un procedimiento en la justicia.

Esto es lo que la gran mayoría de los chilenos honestos y trabajadores que se atrevieron a denunciar les acontece, y el Tropezón no se escapó de la delincuencia al ser dos de sus colaboradores víctimas de robo con violencia de material con que se reportea los acontecimientos en Pudahuel.

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