
El día 29 de Febrero 2008, para el pequeño pueblo provinciano de Curepto, de gente en su gran mayoría trabajadores agrícola, era especial;
Lo que el pueblo y la Presidenta no sabían, era que lo que allí se inauguraba, no era tal, el recinto no estaba listo en cuanto a su implementación, por lo que se habría recurrido al enmascaramiento de la verdad según informó el alcalde de Curepto, Armando González, quien sostiene que las camas eran prestadas por parte del Hospital de Talca y los enfermos eran falsos, uno de las hospitalizados era Don Cesar Opazo de 48 años, encargado de personal del propio establecimiento, que se encontraba con licencia médica, una mujer embarazada que se encontraba hospitalizada también se prestó para el jueguito del engaño a la Presidenta, la que hasta se preocupó del estado de salud de estos pseudo pacientes que eran parte del engaño.
Como la infraestructura hospitalaria no estaba completa, el pueblo de Curepto, con resignación veía transcurrir los días y no había servicio de hospitalización, sólo después de 45 días de su inauguración por fin un enfermo de verdad quedó hospitalizado en medio de un escándalo poco documentado en los anales de la historia Chilena, en el cual, se le mintió a un Presidente de la República, exponiéndolo a la mofa pública por inaugurar un hospital con camas prestadas y enfermos falsos; producto de este engaño, varias autoridades fueron removidos de su cargo, enlodándose la imagen del gobierno a nivel nacional e internacional.
En cuanto a los pseudos-enfermos hospitalizados, el director del hospital, Gonzalo Rojas, dijo haber criticado desde un comienzo la apresurada inauguración y la internación de Opazo. “Nuestra negativa a hospitalizar un funcionario se le hizo ver al director del servicio en su oportunidad. La idea de la hospitalización no partió de nosotros; fue una solicitud de rangos superiores”.
Ya han rodado algunas cabezas, pero faltan más en este fiasco en que se vio envuelta

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