Cables telefónicos y eléctricos a 43 centímetros de ventanas en casas de Pudahuel

 

Pudahuel, Chile. Cables telefónicos y  eléctricos a 43 centímetros de balcones y ventanas de casas en Pudahuel, es la realidad que se observa en varios pasajes de la comuna, como los pasajes Huilliche, Tehuelche, Eclipse, Onas, Picunches, Alfa Centauro, entre otros, afectando a un número importante de familias.

Según especialistas consultados, se estarían vulnerando normas de seguridad eléctrica al haber conductores eléctricos aéreos tan cercanos a espacios de uso rutinario dentro de en un hogar, tornándose la situación peligrosa y aumentando la posibilidad de un accidente por electricidad, por lo que aquí se hace necesario un pronunciamiento o intervención del gobierno local, por haber aprobado planos de ampliación de viviendas sin reparo a la cercanía del sistema del tendido eléctrico aéreo y telefónico de los ventanales y balcones.

“Esto no es más que una muestra de la  políticas habitacional sin contenido social que se aplicó en el sector durante el anterior régimen, al construir casas muy pequeñas para  familias que fueron aumentando con el tiempo y no les quedó otra alternativa que no sea construir algo un poco más grande en un terreno reducido, existiendo solo la posibilidad de ampliación con un segundo pisos hacia el frontis de los pasajes de las casas de la letra B”, manifestó una vecina que pidió reserva de su nombre, además precisó que no hace un tiempo no tenían estos problemas de contaminación visual, pero con la masificación de líneas telefónicas y el aumento del consumo eléctrico, fueron agregándose más cables a mediana altura, constituyendo un grave peligro.

Nelly González pertenece a una de las cientas de familias que tienen una maraña de cables a unos 43 centímetros de su balcón y ventanas, en cuanto a estos cables, en su gran mayoría corresponden a la red telefónica, en donde el peligro de un accidente eléctrico es más bien bajo, sin embargo, contaminan  visualmente el entorno; el gran peligro de un accidente eléctrico está en los cables aéreos distantes a no más de un metro de balcones y ventanas de casas en su segundo piso, lo que lo hace potencialmente riesgoso para niños que podrían hacer contacto con estos cables a través de algún objeto metálico.

     

En cuanto a una posible solución, el alejar la cablería de las casas es de una difícil solución, la que demanda un alto costo económico para las empresas eléctricas y telefónicas para cambiar el tendido aéreo por uno subterráneo, costo que difícilmente estarán dispuestas a cubrir.

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