Una verdad que incomoda: los más pobres compran medicamentos en cunetas o ferias libres por ser más baratos

 

La venta indiscriminada de medicamento en ferias libres y persas en Pudahuel a vista y paciencia de todas las personas y en algunos casos de la autoridad fiscalizadora municipal o de Carabineros y se ha trasformado en un acontecimiento habitual y que con el correr del tiempo se ha ido incrementando sin control, poniendo en grave riesgo la salud de las personas que los adquieren por su bajo costo y alta disponibilidad.

 

“Con la salud no se juega”, una frase repetida hasta el cansancio por las autoridades de salud, a pesar de esto, poco o nada se hace con el segmento de la población más pobre, quienes muchas veces se ven tentados a comprar medicamentos en cunetas o ferias libres por ser de un menor costo y de fácil adquisición con lo que exponen severamente su salud.

En Chile está prohibida cualquier forma de venta de medicamentos fuera de un establecimiento aprobado por el Departamento de Salud Pública. Según el Código Sanitario la venta al público de productos farmacéuticos sólo puede efectuarse en farmacias, almacenes farmacéuticos y depósitos de productos farmacéuticos.

 

Es por esto, que la autoridad sanitaria ha señalado que la encargada de fiscalizar la venta de medicamentos es la Secretaría Regional del Ministerio de Salud para puntos de ventas autorizada; en cuanto a la venta callejera, como su comercio es ilegal, el control recae en Carabineros e inspectores municipales de comercio.

La gran pregunta que todos se hacen es quiénes son los proveedores de este mercado clandestino que es capaz de proveer medicamentos a muy bajo costo en importantes volúmenes; si bien es cierto que una buena cantidad de estos son del tipo genérico o corresponden a muestras medicas, también los hay en un volumen no menor correspondientes a laboratorios conocidos, con número de serie y una prolongada vida útil, mientras que otros ya se encuentran vencidos o con alguna adulteración de la fecha  de caducidad.

Pareciera que los únicos que en verdad están preocupados por la salud humana ante la venta ilegal de medicamentos es el Colegio Químico Farmacéutico, que desde hace  varios años viene denunciando el comercio clandestino de fármacos en lugares no aptos para su comercialización.

Varios tratados farmacéuticos se refieren a la precaución del almacenamiento de los medicamentos, ya que estos necesitan una manipulación especial, con condiciones de temperatura que no sobrepase los 25º C, protegidos de  luz solar, humedad, polvo, etc., asimismo la legislación chilena en temas de comercialización de fármacos señala que ésta debe realizarse en establecimientos tipo “A”, por lo  que la venta callejera está totalmente prohibida.

 

Qué nos puede ofrecer un producto con el que no se  han acatado las advertencias de uso, ha sido expuesto a condiciones máximas de resistencia que el laboratorio fabricante ha indicado como peligrosas, según algunos profesionales, la principal consecuencia es que el medicamento pierde su eficacia y la persona que lo consume se expone a un producto que no aliviará su dolencia.

El fármaco de feria podría estar vencido o en muchos casos ser muestras médicas de dudosa procedencia, razón por la que la automedicación sigue siendo un gran problema en Chile y en Pudahuel en particular, ya que  mucha gente continúa inconscientemente adquiriendo remedios de cuneta a personas con prohibición absoluta para ejercer estas ventas callejeras, arriesgando de forma irresponsable su salud o la de su familia. Algunos estudios publicados indican que el consumo de medicamentos de venta callejera alcanzaría el 10% de los medicamentos que consume la población.

Ante  numeroso correos electrónicos recibidos en este medio de comunicación denunciando el hecho, el jueves 10 de Enero 2008,  alrededor de las 11.15 horas se efectuó un recorrido por los bandejones del Persa Teniente Cruz, ubicado entre las  Avenidas  San Francisco,  Tte. Cruz y calle  Mar Caribe de la comuna de Pudahuel, constatándose 18 puntos de venta de medicamentos expuestos sin ningún reparo ni condiciones mínimas de salubridad, pues eran vendidos a pleno sol y casi en contacto directo con el suelo, también encontramos esta situación de venta de medicamentos en ferias libres, en las que hasta se les promocionaban a todo grito como si fuera un producto más de chacarería.

En cuanto a los tipos de medicamentos en venta en estas farmacias de cuneta, no deja de sorprender que los haya para todo, incluso los que no están en vitrina, es posible encargarlo a la casera sin importar si son con receta retenida.

La venta clandestina de medicamentos en persas y ferias libres es un hecho conocido por la Asociación Industrial de Laboratorios Farmacéuticos de Chile (Asilfa), pero según ellos les es casi imposible pesquisar el destino de sus medicamentos una vez que estos dejan de estar bajo su responsabilidad y pasan a depender de los diferentes puntos de ventas en el país.

Algunos critican a la Central Nacional de Abastecimiento del Servicio de Salud (Cenabast), que compra y distribuye medicamentos a hospitales y consultorios públicos como el lugar desde donde saldrían medicamento al comercio ilegal; si bien es cierto que  no hay información disponible ni denuncias que acrediten que se han encontrado a la venta medicamentos rotulados para esta entidad en el comercio ilegal, no deja de ser una posibilidad este hecho.

Con respecto a Carabineros de Chile, si descubren venta clandestina de medicamentos en la calle o en cualquier otro punto no establecido por el Código Sanitario, el comerciante es detenido, los medicamentos requisados y ambos remitidos al Juzgado de Policía Local. Distinto es si los medicamentos que se venden en la calle son con receta retenida. En ese caso, es el OS 7 es quien queda a cargo del operativo y los vendedores acusados por infracción a la ley de drogas.

El jueves 24 de enero de 2008, desaparecieron los puntos de ventas en el persa de Teniente Cruz, por la presencia de Carabineros, lo que contribuyó al control efectivo de esta práctica ilegal.