Peligro inminente para 1600 alumnos por canal torrentoso a tajo abierto en Pudahuel

 

Hace ya varias décadas que este canal fue construido como una opción para el regadío de parcelas o sitios similares, pero que actualmente dejó de ser usado por el sector por ser muy hondo, además de que la zona dejó de ser agrícola y pasó a ser residencial, por lo que este canal terminó como paso de agua para el regadío de otros sectores de Maipú. Lamentablemente, existen problemas de mantención y de seguridad en este canal, ya que fueron robados más de 200 metros de la reja de protección,  lo que ha mermado la calidad de vida de los vecinos que viven en sus alrededores.

Con respecto al mantenimiento y limpieza del canal, ésta depende de los canalistas de la comuna de Maipú, quienes utilizan sus aguas para regadío. La comunidad ha denunciado el robo de la reja de protección del canal por Avda. Los Mares entre calle Oceanía y Américo Vespucio, sin embargo, la autoridad local a casi un año del robo del enrejado no ha logrado imponer que se restablezca la seguridad en el sector, además de la indiferencia del SERVIU ante los diversos requerimientos del vecindario adyacente de Pudahuel y Maipú, hacen que esta situación no cambie, pues la respuesta de esta entidad estatal siempre es la misma: no hay recursos disponibles para su entubación a pesar del peligro que involucra para los vecinos.

 

Marisol Santibáñez, vecina que vive frente (por Maipú) al nuevo colegio San Alberto Hurtado de la Fundación Belén Educa, que próximamente se  inaugurará en Pudahuel, manifiesta que “aquí tenemos un problema de seguridad no resuelto por la autoridad local, que se agravará aún más en Marzo cuando se dé inicio al año escolar, ya que alguno de los alumnos podría caer al agua, pues tan solo cruzar la calle se encontrarán con un canal profundo, torrentosos  y sin cercos de protección por el lado de Pudahuel”.

 

Juan Carlos, un niño de 10 años de la calle Argos de Pudahuel Sur, está esperanzado en  ser un alumno de esta nueva escuela, nos indica que cree que es peligroso que el canal permanezca sin protección en el perímetro de la escuela, en especial para los niños más pequeños que estudiarán en ella.

 

A Catherine Sánchez, quien vivirá en uno de los departamentos para clase media estándar que la constructora Bío-Bío está terminando de construir en este sector de Pudahuel Sur, le pareció preocupante lo del canal por el volumen y torrente del agua que tiene y por no estar cercado como medida de protección a la comunidad, siendo su mayor desvelo sus hijos, aún pequeños, que espera que estudien en el colegio que próximamente abrirá e iniciara las clases. Es incomprensible, argumenta, que las autoridades que correspondan no tengan resuelto este verdadero peligro de seguridad para las miles de personas que llegarán prontamente a vivir a sus nuevos hogares y como también no han sido capaz  de resolver este problema de hace varios meses, sólo cuando se precipite un niño al agua y los medios de comunicación difundan la desgracia, la solución estará a flor de labios de quienes son los responsables de la seguridad de las personas en espacios públicos.

 

También hay otros factores a considerar, como el problema de salubridad pública, pues los vecinos estiman que el mencionado canal es contaminante, causa problemas ambientales y deja espacio para ratones y otros bichos que hacen menos grata la vida de quienes viven o transitan por el sector.

 

Cabe mencionar que el establecimiento educacional mencionado es el octavo colegio de la Fundación Educa en la Región Metropolitana y abrirá sus puertas en marzo del 2008; tendrá capacidad para recibir unos mil seiscientos alumnos desde PreKinder hasta Cuarto Medio, y a partir del 2010,  comenzará a complementarse con una especialidad técnico  profesional.