LA INSCRIPCIÓN AUTOMÁTICA Y EL VOTO VOLUNTARIO: REFLEXIONES SOBRE LAS FUTURAS MUNICIPALES
Estimadas y estimados, los apuntes que a continuación les comparto son una anticipación de lo que sucedería en las próximas elecciones municipales, si el Proyecto de Ley que permite la Inscripción Automática y el Voto Voluntario es aprobado, tal como está presentado actualmente.
En primer lugar, es un cambio radical del escenario político. Por una parte los padrones electorales se incrementarán en proporciones importantes, especialmente en comunas que han tenido fuerte crecimiento demográfico como resultado del cambio de domicilio de miles de familias. Se estima que a nivel nacional, se incorporarán unos cuatro millones de votantes. En segundo lugar esto implica un fuerte rejuvenecimiento del padrón electoral. Hoy, muchos y muchas personas jóvenes, que no querían votar por negarse a ser parte del sistema electoral estarán habilitadas, y podrán ejercer su derecho a voto. Y su intención de voto no es predecible, hasta el momento.
Es preciso recordar que Pudahuel ha experimentado un fuerte crecimiento debido al surgimiento de urbanizaciones altamente heterogéneas socio-económicamente analizadas. En efecto, así como en Pudahuel Sur y en el sector de ENEA se han construido y habitado urbanizaciones destinadas a residentes de ingresos medios, en Ciudad de Los Valles, los residentes son de ingresos medios altos y sus demandas no tienen nada que ver con las demandas de la Villa Comercio o de Santa Corina. Los temas de transporte público apropiado, de seguridad pública, de espacios verdes, de servicios de calidad, versus los temas de narcotráfico, falta apropiada de equipamiento, etc. En tercer lugar, entonces, es necesario reconocer que Pudahuel se ha modernizado, se ha diversificado socialmente y los discursos clasistas no tienen espacio en este nuevo escenario urbano social.
En cuarto lugar, aumentaría, automáticamente, el número de concejales que le correspondería a Pudahuel. En efecto, el padrón comunal aumentaría sobre los cien mil electores, que sitúa a la comuna en la máxima categoría de población y, por ende, en la de 10 concejales. Esto aumenta la competencia y abre espacios a que independientes puedan acceder al Concejo cumpliendo con los requisitos formales que la Ley Electoral establece para estos casos. Una realineación para la que hay que estar preparados, pues personas que no respondan a las estructuras partidarias pueden incidir seriamente en la gobernabilidad de la comuna.
Un quinto cambio es que nadie estará obligado a votar. Eso hará más evidente que la desafección con las prácticas políticas tradicionales puede ser el gran debutante en estas elecciones. Muchos electores que hoy votan por estar obligados por ley, aunque sea para anular o hacerlo en blanco, ahora no tendrán la obligación de hacerlo. Los acarreos no serán bien vistos, o mejor dicho, se verán mucho y por tanto serán repudiados.
Pero si quizás el cambio más dramático es que el electorado nuevo de Pudahuel, cosa que ocurrirá en todas las comunas, tendrá rasgos diferentes y no se siente identificado con los partidos tradicionales; será un elector que espera propuestas que resuelvan problemas globales de la sociedad local y no los típicos problemas de la demanda corporativa, de la organización vecinal, que también estará tensionada por este cambio de protagonistas de la política local. Ya no habrá espacio para el clientelismo, ese que se basa en relaciones de lealtad en virtud de los beneficios que se reciben de la Municipalidad, o de cualquier otra institución, asociada o no, a la primera. Serán los temas duros de la calidad de la educación, del servicio de salud oportuno y eficiente; de la seguridad pública, de una imagen de comuna con futuro, moderna e integradora, que protege los espacios naturales como los Cerros de Pudahuel, que reivindicará mejores oportunidades laborales en una zona con fuerte crecimiento industrial moderno; que demandará políticas de fomento productivo más innovadoras y sistémicas, un elector que no estará conforme con el uso indiscriminado del espacio público con fines comerciales, léase Persas y Ferias Libres sin organización ni control de calidad. Un elector difuminado, sin estructura orgánica, con opinión pero ninguna lealtad a liderazgos tradicionales y reiterados.
Serán electores que no tienen la clave partidaria incorporada, tipo Gabriel Boric, nuevo líder de la FECH, que representa un nuevo progresismo alejado de las prácticas maquineras de los partidos políticos tradicionales.
Todo un examen para los políticos locales.
Por: Luis Marín Salazar, Sociólogo – U. de Chile Docente UAHC Presidente ONG CIPDEL








ESTIMADO BORIC SI TIENE MILITANCIA PARA MUESTRA UN BOTON EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES APOYO Y VOTÓ POR FREI, ESE ES BORIC EL “NUEVO LIDER DE LA FECH” A QUIEN CAMILA VALLEJO LE REGALARÍA MAS HUMILDAD, INFORMESE.